EXPERIENCIA DE LUPITA

Hola, mi nombre es Guadalupe Mata Labra. Soy una persona con Artritis Reumatoide más Plaquetopenia desde hace cinco años. Por circunstancias, el año pasado me sacaron una muela, la cual me ocasionó un absceso mandibular del lado izquierdo y hematoma, para ser exactos fue a finales de mayo de 2008, aparentemente me encontraba estable, pero en agosto presentó dolor y el absceso creció del tamaño de una paleta “tutsi” aproximadamente de 2 a 3 cm. de diámetro. Acudo al maxilofacial y decide programar me para cirugía en el mes de noviembre.

Cuando llego a casa lo comento con mi esposo y días después él me sugiere por pláticas sostenidas con el Ing. Rubio, tomar unas sesiones de Reiki del cual también me explica de qué se trata. A principios del mes de septiembre dimos inicio con la sesión de Reiki vía telefónica, comentándole al Ing. Rubio las molestias y el dolor que en ese momento sentía. Recuerdo perfectamente que dijo que cerrara los ojos y me relajara y sentí una sensación de un masaje que me estaban dando con la yema de los dedos de arriba hacia abajo. También recuerdo que era con mucha presión de manera que sentía que me lastimaban. Pedí que por favor lo hicieran más despacio. También sentí un calor que entraba desde la punta de los pies e iba subiendo por todo el cuerpo hasta llegar a la cabeza. Esto me mantenía con una temperatura nivelada en mi cuerpo y de inmediato me sentía con mucha energía.

Por el problema de la artritis normalmente tenía dolor de cuerpo durante el día y a veces era más frecuente por la noche, a veces era más recargado en algunas partes de mi cuerpo como los brazos o piernas.

Continué tomando sesiones de Reiki por las noches esto para ir eliminando estas molestias. Obviamente a partir de mi primera sesión sentí algo muy raro en mi cuerpo, esos pequeños masajes, ese calor a veces ligero y en ocasiones intenso, también cómo se quitaba ese dolor de piernas y brazos.

Con la ayuda del Reiki también mejoró mi estado de ánimo. Por cuestiones de mi salud en ocasiones me deprimía demasiado. Hoy gracias al Reiki ha mejorado en un gran porcentaje.

A través del Reiki he sentido como una inyección de energía que pone mi cuerpo al 100%, sintiéndome bien y al mismo tiempo apta para realizar mis actividades diarias. Una mañana recuerdo haberme despertado con un dolor intenso en el absceso, al mismo tiempo puedo decir que éste se sentía un poco más pequeño porque diariamente me exploraba algún cambio y el hematoma también iba reduciéndose. Durante ese día me dieron Reiki en la mañana y se programó para que también se diera cada dos horas para estar estable.

Días después empiezo a sentir una sensación diferente. Internamente sentía como si la bolita del absceso comenzara a supurarme y también sentí ese sabor de pus pero interno. Me checaba mi aliento pero no lo olía como tal, sino que solo era internamente.

Poco a poco fue disminuyendo el absceso hasta que desapareció. La curvatura de mi mandíbula estaba ya bien y sólo quedaban rasgos ligeros del hematoma. Durante agosto y septiembre fueron las sesiones de Reiki más frecuentes. Para el 5 de noviembre de 2008, que acudo al maxilofacial para revisar los análisis clínicos y una placa panorámica que me había solicitado, los corrobora, observa la placa y me revisa, sorprendiéndose

De que el absceso ha desaparecido y me da la noticia de que ya no es necesario hacer la cirugía, cosa que a mí me da mucho más gusto, preguntándome qué había hecho para desaparecerlo.

Compartí la noticia con mi esposo, familiares y el Ing. Rubio que gracias a él y a sus guías lograron evitar que esto pasara. Por sugerencia del Ing. Rubio me dio la iniciación como terapeuta Reiki del primer nivel y a partir de entonces, me he estado dando Reiki diariamente y puedo decir y recomendarlo con toda confianza para que toda aquella persona que tenga alguna enfermedad crónica o algún malestar, y que a pesar de su atención médica no encuentre el alivio suficiente, apoyarse adicionalmente en Reiki, ya que es una manera de ayudarse a sí mismo en su proceso de curación, es un sistema de sanación natural, aparte de que reactiva y restaura el equilibrio de nuestra energía en nuestro cuerpo que es algo muy importante para mantenernos y vivir de una manera plena, sana y feliz para con uno y la familia.

Yo agradezco infinitamente al Ing. Alonso Rubio (maestro de Reiki) y a sus guías por haber tenido esta oportunidad de poder sanar mi vida.

También quiero decir que actualmente me encuentro estable, he logrado que me bajen la dosis de algunos medicamentos y que me mantengo sin dolor por la cuestión de la artritis. Antes tenía citas cada uno o dos meses, ahora me la han programado a nueve meses. Todos los días me doy Reiki para mantenerme sana y una vez más agradezco y los invito a que conozcan más acerca del Reiki.

Gracias,

Lupita